
Publicada el agosto 6, 2026 | por Prometeo
Liderazgo, miedo y cerebro: por qué la presión excesiva deteriora el desempeño
La presión excesiva puede producir obediencia, pero rara vez construye compromiso. Desde la neurociencia, cuando el cerebro percibe amenaza, prioriza protegerse antes que aprender, innovar o colaborar. Un liderazgo efectivo no elimina la exigencia: baja la amenaza innecesaria y la acompaña con claridad, respeto y sentido.
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